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septiembre 14, 2026
Buscar abogado suele coincidir con un mal momento: una herencia, un despido, una separación, una reclamación al banco. Con los nervios, es fácil quedarse con el primero que aparece… y llevarse un susto cuando llega la minuta. Estos son los puntos que yo miraría antes de contratar a nadie.
1. Que te digan el precio desde el principio. Un buen profesional puede darte una idea clara del coste antes de empezar. Si no hay forma de que te concreten nada, es mala señal.
2. Que te expliquen tu caso en cristiano. Si sales de la consulta sin entender qué te han contado, algo falla. El derecho se puede explicar sin tecnicismos.
3. Que te digan la verdad, aunque no interese. A veces la respuesta honesta es «esto no merece la pena» o «puedes resolverlo tú». Un abogado que te lo dice, aunque pierda ese encargo, es de fiar.
4. Que sepas quién va a llevar tu asunto. Pregunta si te atenderá la persona con la que hablas o pasarás a un equipo. No es lo mismo.
5. Que esté colegiado. Comprueba que está dado de alta en su Colegio de Abogados; es tu garantía de que ejerce con todas las obligaciones (incluida la confidencialidad).
En mi caso, intento que todo esto se dé por hecho: precio cerrado desde el minuto uno, sin letra pequeña, y explicándote tu situación con claridad. Reserva una consulta —express o estándar— y te digo qué se puede hacer y cuánto cuesta.
Reserva una consulta y te lo explico claro, con el precio por delante.
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